El municipio de San Cristobal de La Laguna se localiza en la parte noreste de la isla de Tenerife, a 12 km de Santa Cruz y cuenta con una población aproximada de 150.000 habitantes.

Su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999 debido a la gran cantidad cantidad de monumentos y demás bienes de interés cultural que alberga en la zona central de la ciudad. Dentro de la gran variedad de lugares de interés encontramos la Plaza del Adelantado, la Catedral de Nuestra Señora de Los Remedios, Palacio de Nava, Palacio de Salazar y Teatro Leal.
Nuestro análisis va a centrarse en el Teatro Leal:
3.2) Historia
La calle La Carrera fue testigo el 11 de septiembre de 1915, coincidiendo con las Fiestas del Cristo, de la apertura de uno de los edificios más emblemáticos de La Laguna: el Teatro Leal. Promovido por Antonio Leal y construido por el arquitecto Antonio Pintor se convirtió pronto en un lugar de referencia para la cultura en Canarias, abriendo la Ciudad del Adelantado a compañías de prestigio nacional e internacional.
Antonio Leal comenzó el proyecto de construcción de un gran teatro para La Laguna en 1912, con el único deseo de dotar a su ciudad de un merecido lugar para la expresión artística y cultural. No quería hacer fortuna. Era un proyecto totalmente desinteresado.

Desde su inauguración, el Teatro Leal acogió actuaciones teatrales, musicales, espectáculos de magia e ilusión, zarzuelas, operetas, bailes, proyecciones cinematográficas, además de celebraciones populares como las relacionadas con las fiestas de San Benito. Incluso se celebraron en él competiciones de lucha canaria.
El Teatro Leal no estaba sólo vinculado a la cultura. Se convirtió en un lugar importante para la vida social de la época. En él celebraron importantes festivales benéficos, reuniones y mítines políticos.
Artesanos y artistas han participado en las labores de reconstrucción, que se iniciaron hace ocho años, para mantener el encanto con el que fue concebido el Teatro Leal.
Las butacas, fabricadas y tapizadas a mano, están hechas con el mismo terciopelo que el impresionante telón, bordado también a mano. El mural del techo del patio de butacas, pintado por López Ruiz, ha sido cuidadosamente restaurado, al igual que los lienzos del anfiteatro, realizados por Manuel Verdugo; los murales de las plateas, cuyo autor es Benjamín Sosa, y dos lienzos de López Ruiz.

En esta nueva etapa, el Teatro Leal tiene una nueva joya: un piano de la prestigiosa casa Steinway & Sons, fabricado especialmente para este coliseo. Se trata de un piano de ocho octavas, único en Canarias, y que permitirá que los pianistas más prestigiosos del mundo se sientan cómodos en La Laguna.

Casi 98 años después, todos los laguneros tendrán de nuevo la oportunidad de poder disfrutar de ese teatro que tanto han admirado y esperado. El Teatro Leal se llena de nuevo de música y danza, teatro, risas y emociones, de las luces de los focos que nunca se apagaron del todo y que ahora brillan con más fuerza.
Nos encontramos ante un bien cultural, cuya finalidad es acoger acontecimientos programados, ha sido rehabilitado recientemente. Cuenta con dos plantas, pero no tiene garaje. La accesibilidad es buena, se realiza a pie de calle, y el tráfico existente en la calle en la que se localiza se reduce a tráfico a pie o en bicicleta. La visibilidad es regular debido a que se situa en una calle que no permite sacar fotografías al edificio entero, debido a que se encuentra en una calle. El teatro está bastante limitado para aquellas personas que tengan algún tipo de discapacidad, ya que por ejemplo no dispone de rampas en el acceso para minusválidos. El horario es partido; depende de las horas en las que se realizen las representaciones programadas. Los días de apertura también depende de la agenda de representaciones.




